Primeras 24 horas: lo más importante
Las primeras 24 horas después de tu lifting de pestañas son clave para que el resultado se fije correctamente. Durante este tiempo, la pestaña está más sensible y cualquier exceso de humedad o presión puede marcarla o deformarla.
En este primer día es muy importante que no mojes las pestañas ni las expongas a vapor, saunas, piscinas o sudor intenso. Tampoco uses máscara de pestañas, eyeliner ni sombras.
Evita frotarte los ojos y procura no dormir boca abajo ni con los ojos presionados contra la almohada. Cuanto más las protejas en estas horas, más bonito y uniforme quedará el resultado.
A partir de las 24–48 horas
Pasado el primer día, tus pestañas ya están más estables, pero sigue siendo recomendable cuidarlas con mimo. Puedes volver a maquillarte, aunque es mejor evitar las máscaras waterproof, ya que necesitan desmaquillantes más agresivos que pueden acortar la duración del lifting.
Intenta no abusar de productos muy oleosos en el contorno de ojos, especialmente desmaquillantes bifásicos. Los aceites tienden a ir ablandando la curvatura del lifting.
Si quieres mantener tus pestañas fuertes y flexibles, puedes incorporar un serum nutritivo específico para pestañas, recomendado por un profesional. Te ayudará a que el pelo se vea sano entre un tratamiento y otro.
Señales a tener en cuenta
Es normal notar una sensación distinta al parpadear los primeros días, sobre todo si es tu primer lifting, pero no deberías sentir dolor, picor intenso ni enrojecimiento mantenido.
Si notas molestias fuera de lo habitual, pestañas excesivamente quebradizas o cualquier signo de irritación ocular, lo mejor es consultarlo con tu profesional y, si es necesario, con un especialista sanitario.
