Primeras 24 horas: no mojar ni manipular
Justo después del laminado, el vello de la ceja necesita tiempo para “memorizar” su nueva forma. Durante las primeras 24 horas es fundamental no mojar las cejas ni exponerlas a vapor, sudor intenso o saunas.
Evita también tocar, frotar o dormir con la ceja presionada contra la almohada. Cualquier presión excesiva puede alterar la dirección del pelo y afectar al resultado.
A partir del segundo día
Desde el segundo día puedes empezar a peinar suavemente tus cejas en la dirección deseada con un cepillo limpio. Esto ayuda a mantener el efecto ordenado y pulido del laminado.
Es preferible que evites productos muy grasos, oleosos o fijadores muy fuertes en la zona, ya que pueden acortar la duración del tratamiento o resecar el vello.
Hidratación y mantenimiento
El laminado no deja de ser un tratamiento químico suave sobre el vello, así que es buena idea nutrir las cejas con un aceite o serum específico unas veces por semana, siempre siguiendo las indicaciones de tu profesional.
Si notas la piel de la zona muy seca o sensible, coméntalo en tu próxima cita para adaptar los tiempos y productos al estado de tu piel y de tu ceja.
